103-upstairs

¿Cómo he llegado a esto?

profesiones, expertos

DESCRIPCIÓN COMUNIDAD

Espacio dónde entrevistamos a diferentes profesionales y expertos del sector audiovisual. Averigua cuáles han sido los pasos que han dado y qué consejos pueden darnos para seguir su misma trayectoria.

ENTREVISTA GLORIA VÁZQUEZ

Publicado el 25/04/2008, por laurika
1865-imagen_cinemavip

Mi trabajo en televisión es solucionar.

Gloria Vázquez. Actualmente es la decoradora de la serie de televisión “Yo soy Bea” de telecinco. Estudió en la Escuela de Cine de Madrid y dice entrar en esta profesión por pura casualidad. Nos relata cómo están siendo sus inicios.

¿Cómo has llegado hasta aquí?

La verdad es que fue un poco casualidad. Mi hermano entró a estudiar la especialidad de sonido en la Escuela de Cinematografía de Madrid. Entonces me comentó que también se estudiaba otra especialidad llamada Dirección artística. A mí desde siempre me ha gustado mucho el cine y también la decoración en el cine, así que fui a ver cómo era la especialidad. Me gustaron mucho todas las asignaturas que se impartían y me decidí a presentarme. Yo tenía veintiún años.

¿Habías pensado con anterioridad en dedicarte a esto?

La verdad es que no. Fue eso, a raíz de que mi hermano y sus amigos habían estudiado Imagen y sonido en la facultad. Eso me hacía estar más en contacto con la profesión, pero yo estaba estudiando Restauración de escultura. Al terminar de estudiar Restauración ya me decidí del todo.

¿Te sirvió de mucho el hecho de haber estudiado Restauración para algo en el cine?

La verdad es que no de mucho. Para muy poco. Algo quizás si me sirvió en aspectos más relacionados con colores y materiales.

¿Qué es lo que más valoras de tu paso por al escuela de cine?

Bueno, aprendí de todo, más que nada porque yo no sabía nada. Lo que más valoro quizás sea el hecho de haber aprendido de todos mis compañeros, tanto de mi especialidad como de otras. De los profesores aprendí muchísimo, sobre todo de Rafael Palmero.

¿Cuándo empezó tu vida profesional?

Pues ya empezó mientras estudiaba en la Escuela de Cine, ya empecé a hacer bastantes cosas. Comencé trabajando en la película Utopía, de María Ripoll, en la que estaba de meritoria de decoración, donde estuve trabajando mucho con las maquetas, con la elección de los muebles y estuvo muy bien porque estuve todo el proyecto completo.

¿Cuáles de las partes de una película te ha interesado siempre más?

La preproducción, lo que es la preparación de todos los decorados, los exteriores y la localización de esos exteriores. Todo el trabajo inicial es lo más interesante porque es cuando más estás creando.

A partir de Utopía...

Empecé a desencadenar proyectos, entre los que destacaría la película Los dos lados de la cama. También empecé a trabajar en TV movies. Fui pasando de puesto en puesto hasta llegar a ayudante. Allí ya comencé a trabajar con regularidad en televisión.

“En el cine siempre tienes mucho más tiempo, más dinero y más medios”

¿Qué formato es para ti más interesante, el televisivo o el cinematográfico?

El cinematográfico siempre me ha gustado mucho más. En el cine tienes más tiempo, más dinero y más medio. Es también un formato que te permite ser muchísimo más creativo. Además le gente se involucra mucho más en el proyecto. Sin embargo en televisión podríamos decir que es más o menos “salvar el culo”. Tienes poco dinero, tienes poco espacio y poco tiempo. Entonces lo que mejor puedes hacer es solucionar. La televisión es solucionar y quizás el cine sea más crear.

¿Qué tal el trabajo en la exitosa serie “Yo soy Bea”, está resultado monótono después de tanto tiempo con la misma serie?

Como decoradora, no. Yo me lo estoy pasando muy bien. Hay veces que puede resultar algo más monótono, pero yo creo que como cualquier trabajo. Aún así, es un equipo fantástico de gente y estoy aprendiendo mucho.

Dime alguna película que te haya gustado últimamente en cuando a decoración se refiere...

Quiéreme si te atreves. Mezcla muy bien lo retro y lo actual. En general es un trabajo bastante fantástico y eso siempre es algo muy bueno para cualquier decorador.

¿Cuál es la película que te hubiese gustado hacer como decoradora?

Toda película relacionada con los géneros fantástico o de terror. Aunque la verdad es que cualquier película que tenga mucha personalidad. No me importaría, si la historia tuviese personalidad, que fuese tampoco una película de corte realista. El hecho de crear personajes es lo que más me apasiona. Es muy importante el guión.

Hablando del guión, ¿notáis muchas trabas en vuestro trabajo cuando queréis involucraros con el guión?

En mi caso como decoradora hay mucha comunicación con el director y con el resto del equipo, noto que puedo aportar mis ideas, pero generalmente siempre se intenta llegar a una opinión conjunta, de equipo.

Tú has hecho muchos cortometrajes como directora artística. En un momento tan delicado como el que atraviesa ahora el mundo del cortometraje, ¿qué es lo mejor y lo peor para ti del mundo del cortometraje?

Lo mejor es el trabajo en equipo. Estás aprendiendo de todo y todo el mundo está participando en esa ilusión. Es bueno para todos. En cuanto a lo negativo, pues yo creo que la falta de medios, que puede provocar que el resultado no sea el que te esperabas.

¿Qué le dirías a una persona que está pensando en dedicarse a ser decorador?

Que tenga muchas ganas de trabajar, que no le importe hacer muchas horas, luchar con producción (risas). En general tener muchas ganas de aprender de todo esto y de toda la gente que te rodea.

Imagen Jorge de laurika

Entrevista realizada por Jorge Dantart


Recomendar Post:
Añadir a menéame Añadir a "menéame"
Añadir a digg Añadir a "digg" Añadir a Technorati Añadir a "Technorati"
Añadir a del.icio.us Añadir a "del.icio.us" ¿Qué son estos servicios?

¿Qué son estos servicios?





Comentarios a este Post: 1


ENTREVISTA PABLO VIÑAS

Publicado el 24/04/2008, por laurika
1865-imagen_cinemavip

Imagen Pablo Viñas de laurika

En esta profesión no se puede dejar de aprender

¿Cómo has llegado hasta aquí?

Mi llegada al mundo de la interpretación es casual en todo momento. Yo no soy el típico actor que soñaba con serlo desde muy pequeño. Sí es cierto que había hecho baile, que me gustaba mucho cantar...., pero no lo tenía pensado, de repente sucedió algo en mi vida y por casualidad. Entré en un grupo de teatro amateur, pero no con vistas a que eso fuese mi profesión, sino como alternativa de ocio.

¿Qué hacías con el grupo teatral?

Pues concretamente hice como cuatro espectáculos. Empecé el primero con mucha ilusión, pero fue a medida que iba trabajando con ellos fui involucrándome cada vez más y más hasta que de repente me vi en el cuarto espectáculo actuando, como ayudante de dirección, haciendo la escenografía, etc... Fue ahí cuando me planté y me dije: “esto es lo que yo quiero hacer”

¿Cuál fue entonces tu próximo paso?

Me enteré entonces de que existía una escuela en Valladolid, La Escuela de Teatro de Valladolid. Me preparé unas pruebas con el “ay mísero de mí” y el Don Juan de La señorita Julia. Me cogieron en las pruebas y ahí empezó este calvario. Fueron unos años maravillosos porque se juntaron un montón de factores importantes. Fue una especie de unión de cosas. Se juntó un grupo de alumnos excepcionales entre los que se encontraban Ana Otero, Fernando Cayo... y tirábamos del carro de un modo increíble. Nos pasábamos el día demandando cosas. También un profesorado magistral que nos apoyaba muchísimo.

¿Cómo fue el paso de Valladolid a Madrid?

A pesar de querer dedicarme a esto, mi intención no era realmente venirme a Madrid. En aquél momento había muchísimo movimiento teatral en Valladolid y lo que tenía pensado era subsistir del teatro. En cine y televisión ni había llegado a pensar. Además, mi formación era únicamente teatral. Al final tras pensármelo decidí venir a Madrid. Así que un buen día llegué, además con trabajo en hostelería ya que no tenía ayudas económicas. Una amiga mía tenía una empresa de hosterlería donde trabajaba de seis de la mañana a tres de la tarde. Al principio no fue tan duro porque nada más a los dos meses de llegar comencé a trabajar en una función e inmediatamente un papel en El maestro de esgrima, de Pedro Olea.

¿Qué tal la experiencia de aquella película?

Aquello para mí era lo más, porque eran muchos factores positivos: un personaje muy interesante, seis días de rodaje, trabajaba con Joaquím de Almeida. Yo pedí permiso en la obra de teatro, porque necesitaba esos días de rodaje y curiosamente me dijeron que no. Así que decidí dejar la función para irme a la película.

¿Cómo fue tu sensación de cara a afrontar un primer trabajo de esa magnitud?

Yo me sentía un poco perdido, la verdad. Al final me llevé un pequeño palo. Yo soy un cinéfilo empedernido y me gusta que me engañen con las películas. Yo me dejo engañar con una facilidad alucinante y cuando de repente veo que todo es mentira, me llevé un palo muy grande. Pero bueno, eso se solucionó yendo al cine a ver una película de Spielberg. Después, en el rodaje, ya entré nuevamente en el juego de la mentira. Pero llegué sin saber esto de que por ejemplo, mi entrada en la casa del perwsonaje, se hacía: la subida por la escalera en un lado, la puerta en el otro lado y el salón más lejos aún. Yo al principio me volvía loco. Me sentía muy pequeñito, pero al final te va gustando cada vez más y te acostumbras.

A partir de esa película...

A partir de esa película volví a poner copas. (Risas) Yo decía ¡esto es jauja, ya está todo hecho!. Hace poco le oí decir a un director, Mariano Barroso, que el estado natural de un actor es estar en paro. Todos luchamos porque eso no sea así. La verdad es que yo nunca he parado de trabajar, pero es muy difícil vivir de ello. Va mucho a temporadas porque a veces coinciden papeles en series con obras de teatro, etc..

“Para mí no hay mucha diferencia entre cine y tele. Uno tiene que tener muy claro siempre el sitio donde está”

¿Qué supone para una actor de teatro empezar a trabajar en el mundo del audiovisual, cómo te adaptas?

Es complicado, más que nada porque tú haces el trabajo y luego te ves, y ves los errores, claro. Tuve la tremenda suerte que puede haber, que es empezar con Paco Pino y Luis Gimeno. Todo lo que sé del audiovisual lo debo en mucha parte a la ayuda de estas dos personas.

¿Qué diferencias a nivel interpretativo podrías destacar entre el teatro y el audiovisual?

Depende mucho del actor. Hay actores que trabajan de la misma manera en cine, teatro y televisión. Yo, siempre he pensado que tengo una voz muy teatral y es, por ejemplo, algo que intento corregir cuando hago cine o televisión. Pero la forma de abordar un personaje intento hacerlo siempre de la misma manera. Uno tiene que tener muy claro siempre el sitio donde está. Para mí no hay mucha diferencia entre cine y tele. La diferencia quizás más notable es que la televisión es muy inmediata y tienes que estar muy preparado. En cine tienes tiempo para prepararte.

¿Dónde te sientes más cómodo?

Son distintas. El teatro es mi medio y donde me siento más libre, pero también me gusta mucho trabajar delante de la cámara.

Dos series de televisión en las que has actuado son muy teatrales, como Agitación Masiva y Amar en Tiempos revueltos... ¿no echas de menos la respuesta inmediata del público?

No, porque la verdad es que no he dejado nunca de hacer teatro. Siempre me sale alguna obra. Te puede faltar en un momento dado, pero tampoco dejas de hacerlo del todo.



Ahora mismo estás escribiendo el guión de un cortometraje con una de las guionistas de la serie Hospital Central. ¿Te influye mucho el hecho de ser actor a la hora de escribir?

Me influye todo. Escribo mucho pensando en mí, la verdad. Es cierto que ya hay personajes que los escribes con mis características. La guionista me da la técnica de guionista, pero yo pongo mi granito de arena. Ella quiere definirlo de una manera y yo de otra. También me gustaría mucho pasar a la dirección. La verdad es que me gusta hacer de todo.

¿Cuál es el cine que a ti te gusta?

Soy muy almodovariano, me gusta todo lo que hace. Me interesa también, por ejemplo, el tempo y el color del cine oriental. Es magistral. Kim Ki Duk, por ejemplo, tiene películas impresionantes.

¿Qué opinas de una iniciativa como la de Cinemavip?

A mí me parece fantástico que también los que llevamos tiempo necesitamos páginas de este tipo, para saber qué es lo que se está moviendo. Esta es la profesión del no dejar nunca de aprender. Es un continuo dar y recibir.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere empezar a ser actor?

El actor tiene que tener muy claro que, al igual que para un violinista su instrumento es el violín, nuestro instrumento somos nosotros y tenemos que tenerlo afinado en todo momento. Hay que hacer muchas cosas, porque aprendes de todo el mundo y una gran variedad de cosas. Así siempre estarás afinado.

¿Una escena favorita?

Una escena de Azul, de Kieslowsky, cuando está en el hospital debajo de las sábanas.


Recomendar Post:
Añadir a menéame Añadir a "menéame"
Añadir a digg Añadir a "digg" Añadir a Technorati Añadir a "Technorati"
Añadir a del.icio.us Añadir a "del.icio.us" ¿Qué son estos servicios?

¿Qué son estos servicios?





Comentarios a este Post: 0


ENTREVISTA LILIAN CARO

Publicado el 23/04/2008, por laurika
1865-imagen_cinemavip

Imagen Lilian Caro de laurika

Me lo he currado mucho

Lilian Caro , actriz, acaba de terminar de grabar la serie de canal Cuatro Matrimonio con Hijos, aunque en televisión ya fue muy conocida por su papel en la serie de Tele 5, Los ochenta. Nos cuenta cómo fueron sus comienzos mientras terminaba de rodar la última película de Fernando Colomo, donde también ha participado.

¿Cómo has llegado hasta aquí?

Bueno pues yo creo que siempre he querido ser actriz. Siempre era la que hacía los shows en clase, los espectáculos de final de curso, hice danza, actuaba en pequeñas obras de teatro, etc… Por eso yo creo que desde siempre ha sido esto lo que he querido hacer.

¿Cuál fue tu primer paso importante en tu formación?

Me fui a una escuela de Málaga, porque tenía dieciocho años y mis padres pensaban que aún era demasiado joven como para irme sola a Madrid. Así que comencé en esa escuela donde había muy poquita gente. Estuve desde el 89 hasta el 92. Era una época en que estaba todo el día en el escenario. Algo que hacía paulativamente pero sin forzar.

¿Qué es lo que más valoras de tu paso por la escuela de Málaga?

Éramos muy pocos en una clase donde había mucho talento. Al ser muy pocos estábamos también en los montajes de otros cursos, así que no parábamos realmente de hacer cosas. Además mi clase era considerada. Hacíamos nuestra propia escenografía o vestuario. Yo tengo recuerdos muy bonitos de estar continuamente en los pasillos enormes de la escuela de Málaga a construir las escenografías, a ensayar… Nos podíamos tirar hasta las doce de la noche disfrutando con lo que hacíamos. Yo no recuerdo nunca haber sido más feliz.

¿Qué tal el profesorado en la escuela de Málaga?

Una de las cosas más buenas de la escuela de Málaga era que cada profesor era de un palo diferente, lo cual no se trabajaba solamente un métido, aparte de los métodos que estudiabas con relación al teatro y a la interpretación. Cada uno venía de una escuela diferente con experiencias muy distintas. El resultado era que en vez de conocer un solo método en exceso, sabías un poco de todos. Aprendías a ser rápida.

¿Te ha servido para el futuro?

Claro, por ejemplo cuando llegué a Madrid e iba a los casting. Yo no tenía casi experiencia y salía de los casting y nunca me cogían, pero sí que me decían que estaba preparada y yo creo que esa enseñanza me dio una buena base.

¿Son difíciles los casting?

Muy difíciles porque tienen que darse muchos factores. Empezando por el director de casting, ya que tienen que coincidir un físico, unas características, que le gustes…

¿Cómo fue el salto a Madrid a nivel personal?

No me quedaba otra, yo estaba en Málaga y no había casi oferta. No había casi televisión, quizás alguna serie en Canal Sur. La verdad es que no conseguía trabajo y me vine a Madrid. Al principio vienes sin conocer a nadie, por lo que resulta mucho más difícil. Pensaba que los años de Málaga me sirvieron mucho a nivel formativo pero no conocía a nadie. La dinámica en Madrid era, además, a nivel profesional y, para eso, nadie me había preparado.

¿Son duros los comienzos?

Estuve trabajando de casi de todo: de azafata en aeropuerto, donde me levantaba a las cinco de la mañana volvía a las cuatro y media, comía y me iba a un curso de teatro, también estuve en una entidad bancaria, etc... Así me pasé bastante tiempo y la verdad es que fue muy duro.

¿Cuándo llegó el primer trabajo en Madrid?

Mientras estaba de azafata surgió un casting para una obra de teatro y me cogieron, era un papel muy pequeño, pero gracias a esa obra pude estar durante cinco o seis años trabajando en teatro. Recuerdo que también durante esa época hice algún corto.

¿Estuviste mucho tiempo en teatro?

En esa época, te estoy hablando de hace como cinco o seis años, había agencias de publicidad que a mucha gente le ayudaron. Yo pensaba que tenía que hacer quizás algo de publicidad para poder darme a conocer, pero también es cierto que con la publicidad hay mucha gente que se ha quemado, deforma un poco la interpretación, te la exagera, no me gusta. Así que estuve trabajando en teatro con Yllana, en la obra Las rarezas del pene, donde aprendí mucho. Estaba esperando la oportunidad para poder trabajar en televisión ya que a excepción de mi trabajo con Yllana se cobraba muy poco. Era muy difícil sobrevivir. Yo me considero una buena trabajadora, con buenas críticas y veía que era muy complicado. Así que ya no podía más y me acabé presentando a castings de publicidad.

Y ahí es donde conociste a Fernando Colomo

Efectivamente, y eso fue un poco la llave de todo. Trabajé con él en publicidad. Al principio hice la prueba y me dijo que le había gustado mucho y que me llamaría. Yo tampoco me lo tomé muy en serio ya que en la mayoría de las pruebas que había hecho me solían decir que les había gustado mucho y luego no me llamaban. Recuerdo que un día estaba echándome una siesta y me llamaron de Boca a Boca, para la serie de televisión Los ochenta que dirigía Fernando Colomo. Era increíble, de no haber hecho nada me llamaban para una serie de televisión de esa envergadura y en un papel secundario. Fue algo extraordinario.

“Es al cabo de muchos años trabajando en esto cuando realmente me he dado cuenta de que cada campo tiene su propia técnica”

Continuaste trabajando con él en cine.

Sí. Me llamó para sus siguientes dos películas, “El próximo oriente” y “Rivales” que acaba de rodar. Eran papeles muy pequeñitos pero un lujo poder trabajar así. Es un director que te comprende mucho, con mucha paciencia, muy cercano.

Tras el teatro, ¿Te gustaron las experiencias cinematográficas y televisivas?

Yo, afortunadamente, he trabajado con muchos actores tanto de teatro, como de televisión y también de cine. Al cabo de los años que llevo trabajando en esto me he acabado dando cuenta de que cada campo tiene su técnica. Quizás para la televisión, aunque yo pensaba que no, es bueno haber hecho teatro. En el teatro te acostumbras a matizar, a manejar mucho las intenciones. La televisión va mucho más rápido y toda la preparación del teatro te sirve como recurso para solucionar situaciones de una manera mucho más rápida.

¿Talento o trabajo?

Yo me considero más trabajadora que talentosa. El talento evidentemente es importante a la hora de dedicarse a una profesión más dura, pero no se puede demostrar si no es a través de mucho trabajo. Se debe soñar pero no puedes perder la realidad de las cosas.

Acabas de terminar la serie de Cuatro, Matrimonio con hijos, ¿cuáles son tus próximos proyectos, una nueva temporada?

La serie ha terminado de momento. Cada uno de los integrantes está metido en otros proyectos. Ahora he realizado algunos capítulos para otras series de televisión como Hermanos y detectives y también para la serie Cuenta atrás, de canal Cuatro, y el rodaje de Rivales, la última película de Fernando Colomo, donde me ha dado un personaje pequeño, pero con el que puedo hacer cosas muy interesantes porque me conoce muy bien.

Una vez que se está consiguiendo el objetivo, ¿merece la pena todo el trabajo realizado?

Sí, porque la verdad es que a mí me han dado buenas oportunidades, pero si te soy sincera durante muchos años me lo he currado mucho. Muchas horas que están dando sus frutos y eso es una satisfacción. Evidentemente cuando lo pasas mal aprendes, pero sería idóneo poder aprender disfrutando.

¿Qué opinas de una iniciativa como la que propone Cinemavip?

Es como abrir una ventana, que entre el aire y te mueva todo. Que nos podamos relacionar los de la profesión es maravilloso para poder saber si hay que tirar por aquí o no. Yo, para empezar considero que estoy empezando y me parece una propuesta genial.

¿Qué le dirías a alguien que está empezando?

Que si realmente es su ilusión, su vida, que luche por ello. Todo en la vida es lucha. Yo, por mi parte mi ilusión es ésta y prefiero que mi lucha sea esta.

Imagen Jorge de laurika

Entrevista realizada por Jorge Dantart


Recomendar Post:
Añadir a menéame Añadir a "menéame"
Añadir a digg Añadir a "digg" Añadir a Technorati Añadir a "Technorati"
Añadir a del.icio.us Añadir a "del.icio.us" ¿Qué son estos servicios?

¿Qué son estos servicios?





Comentarios a este Post: 0


ENTREVISTA JUAN POLANCO

Publicado el 11/04/2008, por laurika
1865-imagen_cinemavip

Imagen Juan Polanco de laurika

Para llegar a ser actor hay que estudiar.

Juan Polanco, nacido en Oviedo, es un actor con una extensísima trayectoria en la que ha tocado prácticamente todos los palos. Cine (El lobo, Pídele cuentas al Reu o Justino, un asesino de la tercera edad), televisión (El comisario, Médico de familia, Hospital central) y muchísimo teatro. Nos cuenta cómo ha llegado a esto.

¿Cómo has llegado a esto?

Desde muy pequeñito, casi desde que aprendí a hablar. Ya en el colegio siempre me seleccionaban para realizar todas las obras de teatro. Parece ser que leía muy bien y pronunciaba también muy correctamente. A mí me gustaba mucho, la verdad.

¿Cuándo fue el siguiente paso importante?

La siguiente decisión fue ya cuando tenía alrededor de los diecisiete años. A mí me gustaba mucho la música y tocaba el bajo en una orquesta. A la vez interpretaba con el grupo del instituto. El problema surgió cuando coincidieron las dos cosas. Con el grupo de teatro ganamos un premio en León el mismo día que o tocaba con una orquesta en una boda. Tuve que elegir, y elegí el teatro. Ahí fue yo creo que cuando pensé “voy a ir a Madrid a estudiar teatro”

¿Cuáles fueron los primeros pasos en tu formación al llegar a Madrid?

Al llegar lo primero que hice fue realizar el examen de ingreso en la RESAD, lo aprobé pero el problema fue que aprobé más de la cuenta. Entonces quedé fuera de la escuela, pero aún así yo decidí quedarme en Madrid. Fue un año un tanto extraño porque la verdad es que no hice nada. Realicé alguna prueba que otra pero no mucho más. En el segundo volví a repetir las pruebas de ingreso a la RESAD y por fin conseguí entrar.

¿Fue ahí cuando hiciste tu primera obra “importante”?

En efecto, allí ya entré en contacto con mucha gente joven que nos queríamos dedicar a esto y nos llamaron para hacer Las bicicletas son para el verano. Fuimos todos al Teatro Español donde nos hicieron unas pruebas y me dieron un papelito en la obra. Ese fue mi primer trabajo. Curiosamente, para gran disgusto de mi profesor de interpretación que no paraba de decirme “con lo poco que sabes, qué coño haces encima de ese escenario”. Fue una experiencia inolvidable.

Y llegó la mili...

Efectivamente, y tuve que abandonar Las bicicletas son para el verano. Después, al regresar hice tercero de la Escuela y comencé a trabajar pues como todos. Comencé a trabajar con el profesor de verso, José Osuna, que a la vez era productor y director de teatro. Por aquel entonces estaba haciendo la obra Fuenteovejuna. El actor que hacía el papel de gracioso se le fue y me llamó. Tuve solamente tres días para preparármelo entre estudio y ensayo.

¿Cuál fue la primera sensación de haber pensado en la interpretación como profesión?

En la primera asamblea de actores a la que acudí. Estaba ahí sentado con todo el firmamento de la profesión y me di cuenta de que nadie me miraba con recelo y no se comportaban como si fueran de otra galaxia.

Tras tu formación teatral, ¿cómo fue tu adaptación al mundo audiovisual?

Mi primera aparición en televisión fue con Antonio Mercero haciendo Turno de oficio y fue una experiencia fantástica porque, a pesar de que yo había dado ya algunos cursos de televisión y cámara, Antonio me enseñó cómo funcionaban todos los tipos de planos, desde el primer plano hasta el general. Yo tenía una secuencia en un plano muy corto y tenía la manía de mover mucho la mano, por lo que se salía del plano. Mercero insistía en que no hacía falta que moviese tanto la mano. Volvíamos a rodar y lo mismo, otra vez cortaron. Al final Mercero me puso a mí mirando a través del objetivo la cámara y él se puso realizando la acción y a la vez mostrándome los límites del encuadre de la cámara. Mercero me enseñó mucho en cuanto a la interpretación en televisión y me di cuenta de que la técnica interpretativa entre un sector y otro son muy distintos.

¿Cómo se adapta uno a la inconstancia de esta profesión?

Esa es la gran pregunta que todos quisiéramos contestar. En mi caso, por lo menos, dos veces estuve a punto de coger las maletas y regresar a Oviedo.

¿Qué lo impidió?

En la primera fue al coger el teléfono, justo cuando me iba a ir. Me llamaban para una sesión de doblaje. La segunda vez estaba en la misma situación, con la maleta en la puerta y en ese caso creo recordar que era para una serie de televisión. El secreto quizás pueda ser aguantar, tener mucho optimismo, saber que tienes mucho que ofrecer encima del escenario y delante de la cámara y aguantar.

¿En esta profesión Dios aprieta pero no ahoga?

¡Alguno se ha ahogado!, pero bueno, quizás no haya sido Dios, quizás haya sido por sí mismo. Como yo fui socorrista quizás me salvé (risas). Pero ya en serio, lo peor no es el hecho de no tener dinero para comer o para pagar el piso, lo peor es tener la sensación de que no sirves para esto. Eso es lo más preocupante.

¿Trabajaste de socorrista?

Durante los veranos, trabajaba de socorrista en Asturias. Yo trabajaba seis meses de socorrista y luego vivía de lo que me daban aquí en Madrid en el desempleo. Aparte de este trabajo, tuve otro muy curioso, que fue ser relaciones públicas de una discoteca. Lo más curioso y paradójico de todo esto es que el puesto de socorrista lo conseguí porque sustituía a otro que precisamente se iba a hacer una película.

De todos los trabajos que has hecho, ¿cuáles son los que recuerdas con más cariño en cine?

En cine te diría que dos películas y además las dos de La Cuadrilla. La primera que destacaría sería Justino, un asesino de la tercera edad. Era un película coral, a excepción de Justino. Era una película maravillosa y con un ambiente en el equipo magnífico. La segunda, también de La Cuadrilla, por rodar durante más de un mes en Galicia. Salir de Madrid y estar con todo el equipo tanto tiempo conviviendo.

¿Y en televisión?

Quizás, también por toda la trascendencia que tuvo, te diría que Médico de Familia. La primera y la segunda temporada, en las que yo tenía un personaje fijo y la relación con el equipo era también excelente. Además, escuchar a Emilio Aragón diciéndonos cosas como “bueno, chicos, vosotros sois los actores, enseñarme”. El trabajo era encantador, siempre bajo la premisa de la risa, del buen hacer... Se trabajaba muy bien.

¿Qué consejo le darías a alguien que quiere ser actor?

Que estudie. Que estudie y sea además consciente de lo que quiere hacer. Cualquier tipo de sabiduría es válida para interpretar, pero estudiar arte dramático es fundamental. Ser consciente de las posibilidades que tiene. Sobre todo estudiar.

Imagen Jorge de laurika

Entrevista realizada por Jorge Dantart


Recomendar Post:
Añadir a menéame Añadir a "menéame"
Añadir a digg Añadir a "digg" Añadir a Technorati Añadir a "Technorati"
Añadir a del.icio.us Añadir a "del.icio.us" ¿Qué son estos servicios?

¿Qué son estos servicios?





Comentarios a este Post: 1


ENTREVISTA ANA OTERO

Publicado el 09/04/2008, por laurika
1865-imagen_cinemavip

Imagen Ana Otero de laurika

Una buena formación actoral garantiza un buen resultado

Ana Otero, nacida en Valladolid es una de las actrices más conocidas de nuestro país. Si participación tanto en televisión, cine y televisión, ha sido muy reconocida. Actualmente protagoniza la serie de televisión española “Amar en tiempos revueltos”

¿Cómo has llegado hasta aquí?

Hombre, yo creo que todo esto siempre empieza de manera muy vocacional, eres un niña, muy pequeña y no te planteas realmente así las cosas.

¿Cuándo empezaste?

Pues yo creo que a los tres años, edad en la que comencé a leer. No paraba de devorar historias, me encantaba también escribir y todo lo que rodeaba a los personajes, la verdad es que fue muy pronto.

¿Cuándo interpretaste a tu primer personaje?

Tendría ocho años y fue en la típica creación colectiva del colegio. La verdad es que tuve una sensación muy especial. Me sentía muy poderosa, esa sensación de estar actuando delante de tanta gente, que te escuchan y que les interesa lo que estás haciendo. También fue un sentimiento de fascinación. Eso era lo hermoso.

¿Te fascinó también el hecho de sentir la reacción inmediata del público?

Pues la verdad es que no fue lo que más me fascinó. Fue más el durante que el propio objetivo. Fue también un adoquín perfecto para ese camino que luego continuó hasta el día de hoy. Lo importante para mí no es ir constantemente en busca de un resultado, sino garantizarse un buen proceso. Una buena narración natural garantiza un buen resultado, más allá del talento. El cómo llegas a ese resultado es lo realmente importante.

Con buena formación…

Claro, una buena formación actoral garantiza un buen resultado. Más allá del talento, lo realmente relevante es el durante y lo que sucede en el durante.

Y saber disfrutar el durante…

Claro, eso es muy importante, pero es como todo en la vida, es como el concepto del éxito o como ocurre muchas veces hasta con el conceptos de los personajes.

¿Qué tipo de personajes prefieres interpretar?

Para muchos actores, hay personajes y personajes. Yo, por mi parte, creo que nunca hay un mal personaje. No hay personajes peores que otro, eso depende de quién y cómo lo interpretan. Hombre evidentemente hay algo insoslayable como por ejemplo la diferencia entre decir sólo un frase y ser el protagonista absoluto de toda una historia, pero, dentro de una normalidad, hay personajes que aparentemente son anodinos, pero luego si son interpretados por personas con mucho talento y capacidad de transmisión, merecen mucho la pena.

¿Cuál fue tu primera experiencia “seria” de formación?

Sin que pueda resultar muy pedante, la verdad es que mi primera toma de conciencia “seria” sobre esto fue cuando empecé a leer. Cuando disfrutas con una historia, cuando descubres a unos personajes en su mundo. Yo entiendo que mi primer paso formativo para poder llegar a una escuela parte del hecho de que leí mucho y no leía desde el mero hecho de leer sino que le daba lecturas a la lectura. A partir de ahí todo fue rodando. Entré en contacto con una pequeña compañía de Valladolid. Más tarde pasé a estudiar durante cuatro años en la Escuela de Arte Dramático de Valladolid y de ahí me fui a Barcelona a completar mis estudios para finalmente llegar a formar parte de la diáspora de actores que vienen a trabajar a Madrid.

“Es importante darle lenguaje a todo aquello que sabías intuitivamente que había dentro de ti”

¿Qué destacarías de tu paso por la Escuela de Valladolid?

El recuerdo de un aprendizaje constante. La absoluta consciencia de que aquello era muy importante para mí. Y sentir cómo crecías. Notar esa vocación. Darle lenguaje a todo aquello que tú intuitivamente sabías que habitaba dentro de ti. Lo que es una improvisación, lo que es el trabajo. Realizar trabajos de interpretación que te ayudan a elaborar un personaje.

Una vez en Madrid, ¿cómo te debatiste entre lo que es la ilusión y la, a veces, cruda realidad?

No lo viví como algo crudo. Realmente lo era y lo es, y posiblemente lo será siempre. Hay mucha demanda, poca oferta y mucha gente preparada. El talento no es lo que más cuenta en la bonanza de la carrera del actor, cuentan también otras muchas cosas que son muy aleatorias, circunstanciales y muy colaterales, que al final no las maneja uno sino quizás un director de casting que maneja un gran número de cosas a su vez. Partiendo de ahí mi recuerdo no es nada traumático. Yo elegí venirme a Madrid desde la libertad y desde el absoluto convencimiento de que esto es lo mejor que podía hacer. A la vez que eso me interesaban otras muchas cosas como escribir , la poesía, incluso pensé en dedicarme a la psicología. Entonces era algo gozoso porque era algo que yo elegía. Es muy difícil ser actor cuando uno viene de provincias, sin ningún vínculo con el medio. Ya solo el hecho de poder elegir era algo maravilloso. Más tarde el proceso era no parar ni un momento, estar moviéndome constantemente de aquí para allá, es decir, lo habitual.

Al final el esfuerzo por fin se vio recompensado.

Sí, no llegaba al año de estar aquí conseguí un papel en teatro en la compañía de Alcorcón interpretando a un personaje maravilloso, inocente y virginal. A partir de esa obra todo fue desarrollándose poco a poco.

¿Te costó mucho adaptarte al mundo televisivo cuando llegaste a la serie de televisión Todos los hombres sois iguales?

Me costó mucho a nivel personal. Más que nada porque todo te es nuevo y todo te es ajeno. Yo estaba preparada para asumir la responsabilidad y esa generosidad de haber conseguido un personaje protagónico en una serie. Para lo que no estaba preparada era para todo lo demás, que la gente te aborde, fotógrafos en tu puerta, etc… Piensa que en aquél momento todo aquello no estaba muy relacionado con la profesión de actriz, ahora ya sí, ahora todo está más mediatizado. Me descolocó un poco, pero a nivel interno mío conseguí centrarme en el personaje.

¿Y en cuanto a tu primera experiencia cinematográfica?

Yo creo que todas las experiencias cinematográficas que he tenido han sido muy importantes para mí. Creo que en cine lo tengo todo por hacer. Mucho por hacer. El problema es que desgraciadamente tenemos el cine que tenemos y es difícil. En cuanto a mi primera experiencia, fue muy intensa. Coincidí con muchas personas conocidas y eso ayudó mucho.

En cuanto al mundo del cortometraje, en el que participas todo lo que puedes, ¿Cómo vives la situación que atraviesa actualmente?

Lo de los premios Goya me parece un disparate, no lo logro entender porque a mucha gente se le ha llenado la boca diciendo que el cortometrajista es el futuro largometrajista. Eso yo lo creo sin lugar a dudas, pero siempre y cuando se apoye al cortometrajista. Todo esto es un poco la pescadilla que se muerde la cola, si no se apoya al cortometrajista, peores largometrajes habrá, así que yo creo que con esto ya estoy contestando a tu pregunta. Hay que apoyar a la gente que quiere trabajar y que pueda plasmar en una película todo lo que tiene dentro.

¿Qué consejo le darías a alguien que se está planteando el hecho de ser actriz?

La verdad es que no sé dar consejos. El hecho de ser actor no se puede aconsejar, tiene que salir desde el convencimiento de uno y tener las suficientes ganas como para que se haga realidad. Soñar está muy bien, pero cuando tienes que vivir de tu trabajo hay que tenerlo muy claro. Es algo tan íntimo que no creo que se deba aconsejar. Yo por mi parte, nunca me he arrepentido de tomar la decisión que tomé.


Recomendar Post:
Añadir a menéame Añadir a "menéame"
Añadir a digg Añadir a "digg" Añadir a Technorati Añadir a "Technorati"
Añadir a del.icio.us Añadir a "del.icio.us" ¿Qué son estos servicios?

¿Qué son estos servicios?





Comentarios a este Post: 0


2 PARTICIPANTEs

Categorías 

Archivo

Últimos Post

Publicidad

Blogs públicos



© Cinemavip 2007 | ¿Quiénes somos? | Nota legal | Ayuda