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¿Cómo he llegado a esto?

profesiones, expertos

DESCRIPCIÓN COMUNIDAD

Espacio dónde entrevistamos a diferentes profesionales y expertos del sector audiovisual. Averigua cuáles han sido los pasos que han dado y qué consejos pueden darnos para seguir su misma trayectoria.

ENTREVISTA MANUEL MARTÍNEZ VELASCO

Publicado el 04/04/2008, por laurika
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Imagen Manuel Martínez Velasco de laurika

El cine, si no se ve, no existe.

Manuel Martínez Velasco (Madrid, 1976). Cinéfago empedernido, director y guionista tanto en cine como televisión, Manuel Martínez Velasco, diplomado en dirección de cine por la Escuela de Cine de Madrid (ECAM), nos habla de sus cortometrajes, así como de los proyectos de largometraje que tiene entre manos.

¿Cómo has llegado hasta aquí?

Bueno, yo me di cuenta de que quería ser director ya desde muy joven. Mis padres me ponían películas constantemente y era un mundo que a mí me apasionaba. Quizás, el desencadenante más importante fue el día que conocí a Steven Spielberg en un restaurante sevillano, “La dorada”, donde yo estaba con mis padres. Suena un poco a película pero es cierto. Yo tenía solamente diez años y él se encontraba allí rodando El Imperio del Sol. Yo no sabía muy bien quién era Spielberg y ,como todos los niños de mi edad, creía que las películas las hacían los actores. Le pedimos un autógrafo y mi madre me explicó no solamente quién era aquél señor sino lo que hacía. En ese momento me apasionó el puesto de director y decidí que quería ser director de cine.

¿Cuáles fueron tus primeros pasos?

Dos meses después mis padres me compraron una cámara de vídeo y empecé a hacer cortos con mis amigos. Fue algo muy vocacional. Cuando acabé de estudiar en el colegio debía elegir alguna carrera y lo más parecido al cine era Comunicación audiovisual, así que estuve cinco años estudiando en la Universidad Europea (CEES), donde me licencié. Allí hice multitud de cortos y hasta una película en vídeo, a la que tengo mucho cariño, llamada Nominadas.

Comenzaste al terminar tu colaboración con la televisión...

Sí, nada más acabar hice una beca como guionista en Tele 5. El problema es que a mí no me llenaba del todo escribir si no era yo quién iba a dirigirlo. Así que me di cuenta escribiendo para otros que no quería ser guionista. Así que decidí ponerme a dirigir mis propias historias y uno de los caminos era intentar ingresar en la Escuela de Cine de Madrid (ECAM), donde hice las pruebas de acceso y al final me cogieron.

¿Qué tal fueron los tres años en la ECAM?

Fueron estupendos, ahí realicé siete u ocho cortos y conocí a mucha gente estupenda. Antes había estado un verano en un curso de la Academia de Cine de Nueva York, en la Universidad de UCLA. No me gustó la experiencia porque pese al nombre que tenía detrás era un curso muy cutre donde sólo se podía rodar en blanco y negro y sin sonido. No era el concepto que yo andaba buscando para aprender, demasiadas limitaciones.

Mejor la ECAM...

Pues sí, ya que en la ECAM no ruedas en scope, pero sí con color y sonido, aunque sea en vídeo. Para mí eso es básico a la hora de encarar mis proyectos. En la Escuela de Cine se hacía cine en pequeñas dosis, pero lo más parecido a un cine que se proyecta. No digo ya un cine comercial, sino también un cine para festivales.

¿Cuál es el tipo de cine con el que te sientes más cercano?

Lo que llamo el cine de palomitas, el cine hecho para el espectador, el cine no hecho para uno mismo, sino para los demás. Creo que en el cine realizado para los demás puedes meter mucho de ti mismo. Siempre se mete mucho de uno mismo. Por ejemplo Luke Skywalker, tiene mucho de George Lucas, puedes también contar la historia de uno al que ha dejado la novia y lo representas enfrentándose a un Tiburón, por ejemplo.

¿Hasta qué punto utilizas como base argumental la metáfora o el alter-ego?

Creo que uno no lo pretende pero es inevitable. Una cosa es escribir la historia de tu vida y otra es que en cualquier historia acabes por meter algo de ti mismo en cualquier personaje, ya sea en el principal o en secundarios. El alter ego siempre acaba apareciendo de una forma u otra. Escribes sobre cómo te gustaría ser. Algunos guionistas escriben personajes extrovertidos cuando ellos son de una timidez impresionante. Reflejas lo que te gustaría conseguir en tu vida real. Te estás proyectando siempre en los personajes y en las historias.

¿Eres de historias minimalistas o de grandes presupuestos y tramas más llevadas al extremo?

A mí me gustan las tramas elaboradas de pocos personajes. El otro día viendo los extras del dvd de El libro de la selva, descubrí que Disney decía que las claves de su éxito se basaban en argumentos muy sencillos (no infantiles, sino sencillos)y pocos personajes muy bien estructurados y elaborados. Yo creo que el cine de palomitas, el comercial, se basa en pocos personajes, tramas que parecen muy complejas pero historias muy lineales.

“Me encanta el cine de palomitas, el cine hecho para el especador”

¿Eres cinéfilo o cinéfago?

Cinéfago. Veo muchísimas películas, casi todo lo que se estrena y muchísimo cine del que no se llega a estrenar.

Viendo tanto cine, ¿hasta qué punto te influye la reacción del público en las salas a la hora de abordar cualquier proyecto?

A todos nos encantaría saber siempre lo que piensa el público. En mi caso, por ejemplo, cuando hice un cortometraje titulado Los niños del jardín, que era muy de terror y comercial, hicimos un test screening, que es coger el cortometraje en su primer montaje, presentarlo a una audiencia seleccionada (en este caso estudiantes universitarios) y al terminar pasarles un cuestionario para conocer sus reacciones. En base a eso rehicimos el montaje. Imagínate hasta qué punto le doy muchísima importancia a la reacción del espectador.

¿Cuál es para ti la peor y la mejor parte del proceso cinematográfico?

Yo, donde lo paso peor es durante el rodaje. Es donde te das cuenta que no vas a poder hacer ni la mitad de lo que te habías propuesto, tanto por tiempo, como por presupuesto, etc... La mejor parte es quizás el montaje, que es como terminar de escribir el guión y cuando comienzas a ver el resultado final, y eso te incentiva. Verlo montado y con música es maravilloso. No vuelves al subidón inicial de la escritura del guión, pero ves más cerca el acabado final y eso da mucha alegría.

¿Te involucras mucho con la música?

Mucho. Intento no meterme demasiado en el trabajo del compositor, pero soy un fanático de las bandas sonoras y le doy mucha importancia. Suelo escribir el nombre de un compositor al lado de cada secuencia para conocer bien el tono que deseaba al escribirla. Es un poco basarse en estados de ánimo.

¿Eres más director de planos o director de actores?

De planos. Yo tengo un problema que es descuidar a los actores. Luego se cabrean conmigo en los rodajes porque estoy más pendiente de los planos que de ellos. La verdad es que intento corregirme pero no lo consigo. Espero poder conseguirlo con la experiencia.

¿No resulta paradójico tener a tantos actores cercanos a ti?

Quizás es por eso, ya que al haber tenido a muchos actores, en especial actrices como mi madre (Concha Velasco), cerca de mí, sé los trucos que emplean para salirse con la suya.

¿Qué soluciones ves para el cine español?

No muchas, desgraciadamente creo que al final sólo se van a producir películas grandes (Alatriste, El orfanato) y las películas pequeñas van a acabar desapareciendo. No es una visión muy alentadora.

Ahora, aparte de trabajar en televisión con Mediapro, estás preparando varios proyectos de largometraje, pendientes de financiación...

Sí, tengo dos o tres proyectos. El primero de ellos, Perdidos en el tiempo, una mezcla entre Atrapado en el tiempo y Regreso al futuro. La coescribí con Ciro Altabás y Federico Alba. Un año después, comenzamos a hablar con varios actores para los papeles, con dirección artística, con el músico. Ahora estamos en proceso de financiación. Más tarde escribí otro largometraje llamado Claustrofobia y actualmente estoy también moviendo varias series de televisión para venderlas. Espero que lleguen pronto a la pantalla.

¿Qué te parece la iniciativa de Cinemavip?

Todo lo que sea ver cortos en internet es el futuro. El cine si no se ve, no existe.

¿Algún consejo para alguien que se esté planteando empezar en esto?

Que valoren realmente si les va a merecer la pena, es una profesión que requiere mucho sacrificio.

Una secuencia que te haya llamado la atención...

El prólogo de En busca del arca perdida.


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ENTREVISTA JAVIER DOMINGO

Publicado el 19/02/2008, por cinemavip
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Imagen javier domingo de cinemavip

No cogí una cámara hasta los veintiséis años

Javier Domingo (Barcelona, 1968)

Director de cine apasionado por Billy Wilder y ex alumno de la Escuela de Cine de Cataluña (ESCAC), tras su primera película en la gran pantalla ahora prepara el guión de su próximo largometraje, Fénix Superstar. Cinemavip charla con él sobre sus inicios.

¿Cómo has llegado hasta aquí?

La verdad es que el momento en el que di cuenta de que lo que quería hacer era cine fue con trece años, mientras veía En busca del arca perdida. La vi en un preestreno en Barcelona y me quedé bastante alucinado. De hecho recuerdo cómo al día siguiente se la conté a todo el mundo en el colegio y me miraban como si fuese un loco, ya que aquella película era distintas a las que se hacían.

Más tarde, a los 26 años, fue cuando decidí estudiar en la ESCAC, ya que antes no había ningún centro de formación pública. Ahora, sin embargo, el abanico de posibilidades es muy amplio.

“Los años en la Escuela de Cine de Barcelona fueron los mejores de mi vida”


¿Cuál había sido tu formación anterior?

A los dieciocho años yo intenté entrar en Periodismo, pero al quedarme selectividad para septiembre ( porque me quedó catalán) ya no tuve promedio para entrar. Más tarde estuve vagabundeando por algunas facultades. Empecé Empresariales, Derecho, algo de música...hasta que por fin apareció la ESCAC, conseguí entrar y lo primero que pensé fue “más vale tarde que nunca” Fue ahí donde hice multitud de cortos.


¿Habías hecho anteriormente algún trabajo audiovisual por cuenta propia?

La verdad es que mi caso resulta bastante curioso. No solamente porque realmente no había tenido hasta el momento ninguna experiencia creativa con la cámara, sino que en mi casa no había ni vídeo cuando entré en la ESCAC. Pero iba mucho al cine y escribía mucho. Tenía mucha capacidad para inventar cosas.


¿Qué tal la experiencia en el ESCAC?

Yo creo que unos de los mejores años de toda mi vida. Yo quería entrar en dirección y, pese a la dificultad a la hora de ingresar en la escuela, lo conseguí. A mí me gustaba contar historias y allí era el mejor lugar para conseguirlo. Es una escuela donde no paras de realizar cortos y trabajos. El primero de ellos en 16 milímetros fue El ascensor y con el que ya estuvimos en algún festival. Más tarde realicé algunos más en dieciséis y vídeo.

Y llegó la práctica final...

Sí, con Los cuentos de Tío Paco, que fue muy bien y además estuvo en multitud de festivales y con los premios que gané me permitió hacer el siguiente en 35 milímetros, El velatorio, que lo realicé ya fuera de la ESCAC, pero con su colaboración. Este corto fue bastante mejor que el otro y gracias a él de alguna manera u otra pude realizar una película.


¿Qué parte del proceso cinematográfico es la más difícil?

La parte más dura del negocio es la financiación. Es muy difícil. De entrada, si no tienes un éxito increíble en la primera película es muy difícil hacer una segunda. La gente no va al cine y se hacen demasiadas películas con poco dinero. No hay dinero para promoción y la gente muchas veces no sabe ni cuáles se estrenan.

El tema político ha contribuido un poco a dividir a la poca audiencia que hay. Yo creo que hasta que estas cosas no se arreglen va a seguir siendo un gran problema para la industria del cine. El último paso es el más difícil. El primer paso, que es conseguir un productor puede ser más o menos fácil, pero ese productor debe conseguir financiación. Puedes tirarte años con un proyecto esperando. La promoción también es algo que no me gusta demasiado.


¿Y la parte más satisfactoria?

Cuando escribo, estoy con los actores y el montaje.


¿Eres director de actores o de planos?

Yo creo que funciono mejor como director de actores o como narrador, pero yo no soy un realizador de planos ni un David Fincher. Yo nunca haría un thriller de terror en el que el movimiento de la cámara condiciona más que la puesta en escena con los actores.


¿Cambia mucho la forma de encarar un proyecto de largometraje viniendo del mundo del corto?

No, la creatividad es la misma, la forma de rodar es la misma. La única diferencia entre un corto y un largo es que la gente cobra. En los cortos hay más ilusión, mucha gente trabajando por amor al arte.


¿Te consideras más guionista o director?

Yo me considero ambas cosas. He escrito mis propios guiones como también para otras personas. Ahora por ejemplo voy a dirigir una tv movie escrita por otra persona, yo encantado. Al final la coescribiré porque me lo han pedido, por eso también puedo acoplarme a escribir con otras personas los proyectos que dirijo.


¿Cómo te planteas el trabajo a la hora de comenzar a escribir un guión?

Comienzo siempre desarrollando una escaleta y tratamiento con todas las secuencias de la película, bien explicadas, sin estilo literario, simple y detallado para que al pasar a guión no tener que pensar qué va a ocurrir en la siguiente secuencia. Así los diálogos y las acciones van más fluidas.


Mala uva, tu primera película es una comedia negra, ¿eres un director de género?

Yo no soy un director de género. Si amí algún día me piden que haga una película de terror no creo que la hiciese, yo me muevo más por la comedia, drama, tragicomedia, pero no en cuestión de géneros sino más a grandes rasgos. Sí toco ciertos géneros pero no me involucro en todas las pautas marcadas de un género determinado. Intento no pensar demasiado en esas cosas a la hora de ponerme a escribir ni a dirigir. Me dejo llevar más por lo que me interesa.


¿Cuáles son tus referentes?

Berlanga y Almodóvar es lo que más me gusta y de fuera Billy Wilder, los hermanos Coen...


¿Cuáles son tus actuales proyectos?

He escrito el guión de un largometraje a punto de rodarse, una tv movie sobre la anorexia que ya se ha emitido y un largometraje que se llama El kaserón que se comienza a rodar esta semana. Estoy realizando algunos videoclips y actualmente estoy escribiendo mi próxima película Fénix Superstar.


¿Qué opinas de una iniciativa como la de Cinemavip?

Estupenda, todo lo que sea hacer promoción del cine que hacemos es genial. Podemos acercarnos todos mucho más.


¿Qué consejo le darías a alguien que está empezando?

Que no tengan prisa, que no cojan atajos y piensen bien lo que hacen en cada paso. Sobre todo que se enteren de los aspectos que rodean a la creatividad, porque ese conocimiento hará que lo que hagan salga mejor.



Imagen jorge dantart de cinemavip

Entrevista realizada por Jorge Dantart


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ENTREVISTA A OCTAVI PUJADES

Publicado el 19/11/2007, por cinemavip
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Imagen foto octavi de cinemavip

"Siempre he sido un devorador de historias"

Octavi Pujades (Barcelona, 1974) Licenciado en Medicina que decidió dar el salto a la pantalla (la grande y la pequeña) y al teatro. Tras películas como Slam o Lisístrata entre otras y numerosas series de televisión, Octavi nos cuenta cómo decidió entrar en una profesión como la de actor y sus comienzos como guionista de cine.


¿Cómo has llegado hasta aquí?

Llegué de carambola. Estudié medicina y al terminar la carrera hay un año de preparación hasta que haces el examen MIR y acceder así a la plaza.

Yo estaba en casa de mis padres parasitándoles aún más, estudiaba en una carrera privada muy cara y empecé a trabajar de camarero por la noche, algunos trabajos de fotografía y publicidad como modelo. Fue a raíz de esos trabajos cuando una productora de publicidad que tenía también un proyecto para una serie llamada “Happy House” para televisión española.

Fue justo al final de la preparación en la que estaba para el MIR, me llamaron para un casting ya que les encajaba para el personaje protagonista de una serie.


¿Qué pruebas te hicieron?

Fueron una prueba de cámara, una entrevista, dos casting y un casting final. Al final les gusté. Así empecé.


¿Qué aprendiste de tu experiencia en publicidad como modelo?

Yo creo que en publicidad aprendes bastante poco, porque para mí la creatividad en publicidad está en otros talentos, en los creativos. Aprendes a colocarte delante de la cámara, algunos truquitos técnicos, te sacia el ego, pero aprendes poco. Yo creo que aprendí más trabajando de camarero en discotecas, a echarle morro, a calar a la gente y saber lo que quieren, a conocer sus reacciones y sobre todo a quitarte muchas vergüenzas.


¿Qué supuso para ti el hecho de que tu primera experiencia audiovisual, sin formación previa, fuese un protagonista en televisión?

Al principio me acojoné, porque te pasas la vida deseando que te cojan para un trabajo así hasta que lo consigues. Es entonces cuando te planteas el hecho de que no estás preparado para afrontar ese trabajo, pero por las mismas es una oportunidad demasiado bonita como para desperdiciarla.


¿Dónde radica la formación inicial sin haber ido a ninguna escuela?
Yo soy hijo único, de padres mayores y tampoco tenía una vida social muy extensa. Yo me he creado entre libros y películas. Mi padre era un cinéfilo empedernido y veía muchos clásicos así como apasionarme por la lectura, tanto de libros como de comics. Era dibujante de comics para fancines, también dibujaba para tatuajes.

El comic, además, es un lenguaje bastante parecido al audiovisual, que se reduce al hecho de contar una historia. Yo siempre he sido un devorador de historias.


¿Qué tal la experiencia en Happy House?

Muy buena, fueron siete meses de grabación donde te daban mucha cancha para jugar e improvisar mucho con el personaje y siempre, a nivel interpretativo, pasarse era mejor que quedarse corto.

Mi poca experiencia pude superarla fácilmente debido a varios factores. Por suerte tuvimos un mes y medio de ensayos previos. Currar es la mejor escuela, ya que es un ritmo tan intenso que acabas o aprendiendo o muriéndote. Tiras mucho de tus recursos, de tus compañeros, de tu propia inteligencia, de tu disciplina en el estudio de los guiones. También mucho trabajo previo. Observar mucho también ayuda.

Yo siempre he sido un poco voyeur, es decir, mirar mucho e implicarme poco, pero en esta serie me tocó implicarme irremediablemente ya que me estaban pagando (risas).


¿Qué tal la relación con el director de la serie?

La relación con el director de la serie, Francesc Bellmunt, fue extraordinaria. Él vio algo en mí que yo ni siquiera sabía. Fue una prueba de fuego ya que era semanal pero siempre íbamos muy pillados de tiempo. Éramos cuatro actores y una secundaria y estábamos todos los días a tope.

La experiencia fue tan buena que una vez terminada la serie decidí tirarme a la piscina y renuncié a la plaza de medicina para centrarme en esta profesión. Lo malo es que esta profesión no es constante y estuve un año y medio sin trabajar en televisión, así que volví a hacerlo de camarero y de modelo, pero eso no me hizo desistir.

Me fui unos meses a trabajar con una agencia de modelos a Atenas y estando allí me llamó la directora de casting de Al salir de clase, Carmen Utrilla. Viajé un par de veces de Atenas a Madrid hasta que al mes y pico me llamaron para un protagonista en la serie. Ahí ya entré de lleno en el mundillo.


¿Tenías experiencia teatral?

No mucha. Está claro que en las típicas funciones del colegio. Por otro lado y según cuenta mi madre, al ser hijo único pasaba mucho tiempo solo y jugando con muñecos de Star Wars, de la que era fanático, montaba unos teatros con los muñecos que por lo visto eran auténticos dramones, incluso lloraba (risas).

Mi experiencia más gorda en teatro la tuve con la obra Fashion Feeling music. Estuvimos de gira como nueve o diez meses por toda España. Era una obra complicada porque éramos siete actores haciendo unos cien personajes. Había muchos cambios de vestuario en medio de escena y era bastante complicado. Ahí fue la primera vez que me di cuenta de que tenía madera de actor.

El teatro exige un lenguaje distinto, además tienes que leer al público, tienes que entrar en sintonía con el público, necesita una disciplina muy grande, aprender a proyectar y ganarte el espacio en un escenario. Es muy distinto al audiovisual.


¿Cómo se compone un personaje protagonista y diario en televisión?, ¿es distinto al teatro, donde tienes una respuesta inmediata del público?

En televisión es muy difícil, estás más vendido y no sabes realmente lo que va a suceder con tu personaje y además no grabas cronológicamente lo que está sucediendo. Realmente creo que al principio sí te marcas unos objetivos del personaje, más adelante vas tirando progresivamente ya que las circunstancias que te encuentras en el medio no te permiten ir más allá, vas más al día, por decirlo de otro modo. Te basas más en el texto teniendo en cuenta lo que estás contando y pasando. Es necesario conocer el contexto de lo que está pasando así como la relación e interacción entre los distintos personajes de ese mismo contexto. Mucho más allá no puedes ir en una serie de emisión diaria.




Más tarde te involucraste en la serie de televisión en proyectos como Paraíso, El cor de la ciutat, personajes episódicos en Los Serrano, Un paso adelante, Hospital central... para acabar nuevamente de protagonista en Mesa para cinco, emitida por La Sexta.

En efecto, era una muy buena serie con muy buenos guiones, que además estaba basada en una serie norteamericana que se llamaba Party of Five, serie que ya había visto y me gustaba bastante.


Entonces te ayudaría conocer el contexto...

Te daba una visión de conjunto superior, pero realmente yo creo que la visión de conjunto te puede dar seguridad como persona a la hora de afrontar un personaje, pero cuando tú pasas una escena el personaje no sabe lo que le va a ocurrir a lo largo de cinco capítulos, por lo tanto hasta qué punto es bueno saber lo que te va a pasar. Si tu personaje se muere en el siguiente capítulo yo creo que tú, como actor, no deberías saberlo ya que tu personaje lo desconoce.


¿Qué diferencias encuentras entre la composición del personaje en colaboraciones episódicas o protagonistas?

Un personaje episódico yo creo que se disfruta mucho más cuando ya tienes experiencia, simplemente porque la rutina te da seguridad y confianza, muy importante para el actor, porque al hacer un personaje episódico estás un poco coartado y te sueles preguntar si haces bien o encajarás, a veces llevas tiempo sin trabajar y estás un poco oxidado... Hay que pensar que tampoco se están fijando tanto en ti y sí estás un poco cohibido por la progresión del personaje lo que te brinda, si eres hábil, jugar mucho más el personaje, mucho más que con un fijo.


Una vez terminada Mesa para cinco...

Comencé a trabajar en Planta 25, producida por José Luis Moreno. También realizo un episódico en la serie Herederos, con Concha Velasco.


¿Y en proyectos cinematográficos?

Estuve preparando una película que de momento se ha retrasado con un director brasileño, Lewis Anderson. Se titula Old new life y trata las miserias de una familia de la alta burguesía. Hasta ahora ya hemos hecho el proceso de ensayo y estamos pendientes de rodaje.


Aparte de todo tu trabajo como actor, estás escribiendo el guión de un largometraje...

Es cierto. Estoy escribiendo un guión, cuyo título provisional hasta la fecha es Zener, un thriller policiaco con un elemento sobrenatural, un viaje iniciativo con mucho arco de progresión muy grande en todos los personajes. Es una película costumbrista.


¿Quién la dirigiría?

En principio lo dirigiría Salvador Gómez, que hasta ahora ha sido el primer ayudante de dirección y director de producción de José Luis Garci.


¿Hasta qué punto te influye el hecho de ser actor a la hora de escribir el guión de un largometraje?

La verdad es que hacía mucho que no escribía, salvo todo el proceso de escritura de los comics que realizaba. En este guión marco mucho las intenciones, es decir, no es que esté dirigiendo a los actores/personajes ya desde el guión. Es importante lo que dicen y cómo lo dicen, pero mucho más importante a mi parecer es lo que no se dice. Que todo esté encarrilado coherentemente con lo que es el desarrollo de la historia. Es una historia que se ha ido escribiendo ella sola, ha ido pidiendo los planos. Pero en definitiva el proceso intento no mirarlo como actor.


¿Qué te parece la iniciativa de Cinemavip?

Me parece estupenda. Creo que utilizar Internet es buenísimo, porque Internet democratiza las cosas. En esta profesión se mueve mucho dinero, muchos egos, hay círculos cerrados y esto abre puertas y permite mostrar a la gente cuando hay talento, una idea. El cine es de todos y para todos y esto ayuda a que sea más así.


¿Qué consejo le darías a alguien que quiere empezar?

Que si le gusta vaya a por ello. Ser humilde, escuchar y tener muy en cuenta que hay un público que va a ver tu trabajo. No achantarse.

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Entrevista realizada por Jorge Dantart


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