
TV, series, producciones
¿Eres de los que sólo vuela para comprar cartones de tabaco a buen precio?, ¿Piensas que los programas de viajes se hacen con chroma key?, ¿Te dan miedo los monos de Gibraltar?, ¿Qué cenaste antes de ayer?, ¿Aún lo estás pensando?...
Si eres de los que ama a Sardá por encima de todas las cosas, o por el contrario odias su trayectoria televisiva... Entonces este es tu duelo catódico...
Dutifrí: ¿Trabajo o placer?
Joya y Mer se enfrentan en este nuevo duelo catódico. Veamos lo que tienen que decir. Empezamos con Joya:
No sé como he llegado a la sala de estar de la casa de Alejandro Sanz, pero el caso es que no hay una silla para mí. Javier Sardá se ha sentado en el butacón que me ha dado la sensación de ser el más cómodo y yo comienzo, intentando que casi no se note, a quitar cosas de una mesa y reorganizarlas entre el suelo y otra estantería que está a mano.
Luego suena el despertador y me doy cuenta de que he soñado con mi entrada del blog. Algo no va bien.
Este tipo de cosas sólo te ocurren cuando tienes que hablar de personajes como Xavier Sardá.
He tenido que aguantar durante mucho tiempo afirmaciones de gente que no sabe multiplicar números de tres cifras pero que se cree con derecho a hacer crítica ¿inteligente? sobre los medios...
"Sardá e un peazo de periodista", "Sardá e un loco, e un crack", "Zardá es lo que vale" y podría seguir con más joyas de igual notoriedad si no fuera porque me dan vergüenza ajena...
Es lo que hay: hay gente que valora la televisión atendiendo a la cantidad de pezones que pueda ver a la hora... Por eso Crónicas era un maravilloso programa.
Llegó Gran Hermano y las Crónicas Marcianas se convirtieron en Crónicas terrícolas de lo bizarro. Se acabó esa mirada crítica en tercera persona de la realidad; ese componente cómico y teatral de personajes como Mariano Mariano; se acabó, sin más, todo lo interesante que tenía el formato para dar luz verde a lo grotesco, lo sucio (porque lo era) y en definitiva, lo fácil.
Tras años de indiscutible éxito llegó lo inevitable: alguien con ganas de hacer algo diferente y de calidad, alguien que verdaderamente trabajara el entretenimiento sin necesitar sexo no seguro para ganarse al pueblo llano. Buenafuente arañó día tras día un poquito más la curva de audiencia del señor Sardá hasta que definitivamente lo obligó a cerrar el circo. Sí, es cierto que aún en su cierre, Crónicas Marcianas era líder de audiencia, pero ya no indiscutible. El orgullo y la soberbia de Xabier habían recibido un golpe muy duro y no podía permitirse verse derrotado, por lo que se fue con el programa aún vivo.
Una persona que cobraba la friolera de 600.000 Euros al mes no tenía necesidad de trabajar, por lo que, el señor Sardá decidió no hacerlo. O hacerlo, pero de otra forma.
El señor Sardá se vuelve a reir de la audiencia y de todos los profesionales de la televisión haciendo un programa de viajes irreverente y sórdido; un programa que más bien parece una prejubilación y un "hey chicos, ¿os dan calor los focos de un plató? No sabeis qué bien se está en una hamaca... Es tan cómodo hacer tv así...".
Sólo hay que echar un vistazo rápido a los 6 destinos que nos tienen preparados los de Dutifrí (hasta el nombre me parece una maldita broma, amigos) para esta segunda temporada y nos daremos cuenta de qué pie cojea esta broma de mal gusto.
¿Miami?, ¿Las Vegas?, ¿Sicilia?, ¿Jamaica?, ¿Buenos Aires?
Que alguien me diga que no estoy soñando de nuevo... ¿Realmente alguien se cree que este programa quiera ver la realidad de esos sitios, o ver cómo viven nuestros compatriotas fuera de nuestras fronteras?
Yo creo que este hombre, capaz de lo mejor y de lo peor, se ha acomodado muy bien en lo segundo; y, cual tarde domingo invernal en sofá mullidito y con las piernas al calor de un brasero, está restregándonos a todos que aquello de "cría fama y échate a dormir" no es sólo un dicho popular.
Dutifrí no es un programa de viajes, es una broma pesada bien grabada, cosa que no es para menos, sabiendo lo que cuesta... un programa que sirve además de como lavado de imagen y mera promoción para Sardá y diferentes famosos, de verdadera vidorra para el estupendísimo...
Y ésta es mi opinión.
Mer sin embargo, tiene una idea diferente:
Supongo que es condición imprescindible para que seas fan de Dutufrí que te guste Xavier Sardá. Si no te gusta, ya puedes hacer todos los esfuerzos del mundo que nunca lo conseguirás. La segunda condición claro, es que no seas un fanático de las guías de viaje convencionales. Yo soy de las que viajo por libre, no soporto las excursiones premeditadas ni las guías especializadas, me gusta leer crónicas por Internet y hacer el recorrido basándome en comentarios de viajeros con gustos parecidos a los míos. Intento huir de los turistas, aunque a veces esto sea inevitable. Lo que realmente me gusta es sentir durante el tiempo que dura el viaje que vivo en ese país. Adoro el momento en que reconozco una esquina por la que había pasado el día anterior. Juego a que ese lugar es, durante un momento, también mío. La esencia de un país no se puede limitar a las dos dimensiones. La esencia está en la anécdota, el detalle, el sabor, el olor, la música, las voces, el chiste y la emoción.
Sardá siente por nosotros. No hay personaje sobre el que no opine, no hay situación que no viva, ni aventura que no repita. Dutifrí indaga en aspectos poco glamourosos de los países a los que visita, y toda esa cultura se nos muestra distorsionada. Todo está limitado a la visión de las cosas de Sardá, así que solo observamos una parte de la verdad.
Había momentos, en Crónicas Marcianas, a veces, muy de vez en cuando, en que Sardá hablaba. No me refiero a lo que le pudiera decir a Latre para que hiciera su Show, no, me refiero a ponerse de pie y hablar, sobre cualquier cosa que le pareciera interesante. Sobre la sociedad española, sobre el gobierno americano, sobre la televisión, daba igual. Hablaba poco y sabía a poco. En Dutifrí Sardá habla. Vaya si habla. No para. Lo comenta todo. Reconozco que esto puede resultar irritante pero esta es la gracia de Dutifrí. Yo no soporto los programas en que la cámara lo graba todo y luego se va y te deja con ganas de saber mucho más de esas personas, como por ejemplo Callejeros o Mi cámara y yo. Siento impotencia al ver esos programas.
Dutifrí normalmente hace un triple trabajo, por un lado utiliza a estrellas famosas para hacer de la realidad algo teatral como por ejemplo Loles León o Esperanza -La cañizares- Pedreño (magistral su colaboración en Nueva York). Por otro lado se aprovecha de personajes como Alejandro Sanz o Boris Izaguirre para que nos muestren su entorno. En el caso de Alejandro Sanz, el recorrido abarca también una entrevista personal y un making off de su concierto en Miami. El tercer cometido de Dutifrí y supongo que el más criticado es el que vuelve al programa efectista (después de todo lo dicho esta palabra es redundante) en su intento de mostrarnos la realidad en países conflictivos. Se llevó a Pilar Rahola a Israel y a nadie se le escapa que fue uno de los programas más emocionantes. El líbano, Nueva York y el punto cero... todo eso contado de cierta manera emociona y esto no es un documental. Esto es televisión y es lógico y estupendo que emocione. Y lo mejor de todo es que somos conscientes del prisma desde el que observamos. Es una realidad retocada por la mano maestra de un periodista también consciente, de que hace lo que quiere, de que nos muestra lo que quiere, y de que lo hace con absoluta libertad y con absoluta pasión por su trabajo, por lo que dice y por lo que piensa. Hay gente que tiene suerte.
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Si, el nombre del programa es horrible, los destinos son envidiables, Cronicas Marcianas acabo siendo una mierda y moralmente destruido por Buenafuente, Sardá tiene un papel bastante...mal hecho, pero oye mira...el tio se lo ha sabido montar estupendamente para terminar su carrera. Por mi parte: chapó.
Enviado el 21/04/2008 a las 18:50 horas por Caos
Yo la verdad q no he visto el programa, porq lo q no quiero opinar demasiado...aunq viendo los destinos la verdad es q mal no se lo ha montado, pero bueno, te guste o no, lo q es innegable es q el hombre éste tonto no es...Opino de lo único de lo q puedo hacerlo...estoy de acuerdo con Joya, el nombre del programa es horrible...
Enviado el 21/04/2008 a las 18:36 horas por rezia
Pues yo no estoy de acuerdo con ninguno de los dos. Creo que son demasiado radicales en sus posturas. Sarda es un comunicador como la copa de un pino, lo siento pero eso es innegable. Muy pocos profesionales del medios consigue atraer tanta atencion como el (para bien o para mal). El pograma Dutifri a mi personalmente me parece una idea interesante pero mal desarrollada. Gente anonima viviendo en paises desconocidos para la mayoria de la gente?Me gusta, me acerca a ese mundo desde un punto de vista que entiendo perfectamnt (es como un programa de la sexta Vidas anonimas que recomiendo a todo el mundo). El problema es la mezcla: Sarda no me gusta en Dutifri. Creo q todo esta demasiado preparado hasta el punto de l asobre actuación. Podria mejorar muchisimo, xq el formato es bueno. Sobre si tiene morro o no por hacer ese programa: no creo q sea morro, es mas suerte y creo que todos los que trabajamos o deseamos trabajar en TV en el fondo le envidiamos. Le pagan por viajar!!OJALA ME LO OFRECIERAN A MI.
Enviado el 21/04/2008 a las 16:27 horas por Pablooo
Yo estoy de acuerdo con Joya en parte. Es cierto que el primer panteamiento de Crónicas era bastante bueno, pero como bien dices, la llegada de los frikis de Cárdenas (que ahora reclaman ser apadrinados, esto ya es de risa...) y los grandes hermanos minaron un pograma mítico. La llegada de Buenafuente cambió toda esa perspectiva y nos quit´de en medio a Sardá por un tiempo. Pero es que yo soy de las que mantiene una relación amor/odio con él..Dutifrí es malo, pero no tanto hombre, Sardá se lo ha montado demasiado bien y ni se molesta en leer críticas, porque queramos o no, vamos a seguir viéndole.
Enviado el 21/04/2008 a las 13:32 horas por lupita